viernes, 20 de diciembre de 2013

el llamado al ministerio


 Moisés lo experimento en la zarza, Samuel con la voz audible que le llamaba, Isaías en la visión y Amos cuando afirmo: Pero el Señor me tomo cuando pastoreaba el rebaño, y me dijo: Ve, profetiza a mi pueblo Israel, (Amos 7,15). Entonces deducimos que si los que anunciaban la promesa necesitaban ser llamados de Dios, con cuanta mas razón los que proclaman la buena nueva.




Toda persona que es llamada y acepta el llamado se convierte en un servidor de Cristo "Que todo hombre nos considere de esta manera. Como servidores de Cristo y administradores de los misterios de Dios" (1 Cor.4; 1).

A raíz de las traducciones Católicas empieza a tener connotación de dignidad la palabra ministro para el siervo de Jesucristo. Las traducciones antiguas y el pentecostalismo se preocupaba por el servicio como muestra de gratitud y agradecimiento, hoy en día algunos Ministros lo que menos hacen es servir, sino esperan ser tratados con la dignidad que representa su ministerio. Vale la pena decir que Ministerio se deriva de diakonei que es servicio, de allí que sea redundante hablar de autoridad ministerial.

Cristo durante su ministerio terrenal explico con sus hechos en que consistía ser un verdadero siervo. Por eso estoy entre ustedes como el que sirve, (Lc.22:27).

Los dones ministeriales (doma) denominados ministerios primarios, son cinco enumerados en Efesios 4:11
  • APÓSTOL
  • PROFETA
  • EVANGELISTA
  • PASTOR
  • MAESTRO
No tienen orden y todos son necesarios y ninguno debe estorbar al otro por el contrario trabajar en perfecta armonia como un cuerpo que es.